En tiempos donde todo parece venir envasado, rápido y listo para consumir, en Ituzaingó ocurrió algo distinto. Algo que conecta con lo esencial. Algo que invita a volver a las raíces y las huertas familiares en Ituzaingó.
El pasado miércoles 25 de marzo, el Centro Cultural de la ciudad fue escenario de un encuentro que no solo reunió a vecinos, sino también a ideas que pueden transformar la vida cotidiana: el lanzamiento del programa municipal “Huertas Familiares”.
Una iniciativa que no solo busca sembrar alimentos… sino también conciencia.

🌿 Una propuesta que crece desde lo local
Con el acompañamiento de IDERCOR y el INTA, el municipio dio inicio a este programa en el marco de “Sembrando Futuro”, una propuesta que apunta a fortalecer la producción local y fomentar una alimentación más saludable.
Pero lo más importante no fue solo el lanzamiento, sino el mensaje:
sí se puede producir en casa, sí se puede comer mejor, y sí se puede vivir de otra manera.
Durante la jornada, los asistentes participaron de charlas técnicas que abordaron temas claves para la vida diaria. Las exposiciones estuvieron a cargo de la Licenciada en Nutrición Juana Gómez Ramos y la Ingeniera Ruth Ferreto, quienes compartieron conocimientos prácticos y accesibles para todos.

🥕 Volver a lo simple: el valor de cocinar y elegir mejor
Uno de los ejes más fuertes del encuentro fue la alimentación saludable. Pero no desde un lugar lejano o complicado, sino desde lo cotidiano:
- Recuperar el hábito de cocinar en casa
- Evitar el consumo excesivo de productos envasados
- Tomar conciencia sobre los alimentos ultraprocesados, cada vez más presentes en la mesa familiar
Se hizo hincapié en algo que muchas veces se pasa por alto:
👉 lo que comemos hoy impacta directamente en nuestra salud mañana.
Además, se brindaron consejos prácticos como:
- Guardar alimentos en envases de vidrio en lugar de plástico
- Priorizar alimentos frescos y naturales
- Organizar mejor la alimentación diaria para evitar recurrir a opciones rápidas y poco saludables

🌱 Tener una huerta: más que plantar, es construir futuro
Uno de los momentos más esperados fue la entrega de semillas y herramientas a las familias presentes. Un gesto concreto que marca el inicio de algo más grande.
Porque tener una huerta no es solo plantar verduras.
Es:
- Reducir gastos en el hogar
- Tener acceso a alimentos frescos y sin químicos
- Generar una actividad productiva en casa
- Involucrar a toda la familia en un proyecto común
En un contexto donde la falta de empleo es una preocupación real, iniciativas como esta abren una puerta:
👉 la posibilidad de generar sustento desde el propio hogar.

👨👩👧👦 La huerta como punto de encuentro familiar
Otro aspecto que se destacó fue el valor social de las huertas. Trabajar la tierra en familia no solo enseña, sino que también une.
En tiempos donde las pantallas ocupan gran parte del día, volver a compartir una actividad al aire libre puede ser una oportunidad para reconectar:
- Padres enseñando a sus hijos
- Niños aprendiendo de la naturaleza
- Familias construyendo hábitos más saludables
🌾 Un pequeño paso que puede cambiar mucho
Lo que comenzó como una jornada informativa en el Centro Cultural puede convertirse en un cambio profundo en muchos hogares de Ituzaingó.
Porque cada semilla entregada no solo representa una planta futura, sino también una decisión:
volver a lo natural, a lo simple, a lo propio. Es decir, volver a las huertas familiares en Ituzaingó

✨ Reflexión final
En un mundo donde todo parece acelerado, las huertas familiares nos invitan a frenar, a observar y a volver a conectar con lo esencial.
Tal vez el cambio no esté en grandes decisiones…
sino en algo tan simple como plantar una semilla en casa y volver a tener huertas familiares en Ituzaingó.
🌱 ¿Y si este es el momento de empezar tu propia huerta?



















